

El país de Conrad y de Chopin se promociona en Francia y en el Reino Unido, mientras juega con las banderas, apela a la historia y desprende ironía. Aunque la referencia al fontanero tropieza en una gracia ya explotada, de manera más burda sí, pero a tiempo. Por si quieren sentir la edad, ya hace cuatro años de aquello.

Briefblog echó el ojo.
Una de esas absurdas asociaciones mentales provocan que siempre relacione Polonia con Wagner y Woody Allen. Seguro que es un país muy bonito.