La soledad no se produce por no tener a nadie al lado, sino por no tener con quién hablar de aquello que es importante para ti.
Escuchamos pocas frases creíbles, menos en televisión, y qué decir ya en los anuncios. Por eso éste consigue por un momento engancharnos.
Cualquier testimonio crece en ausencia de dramatismo, con una voz serena y un contenido directo,
El miedo va a estar siempre presente en la experiencia del final. Por una razón muy sencilla, nadie nos queremos morir.
incómodo,
La clave está en no huir, la clave está en afrontar.
pero acertado.
Y al final qué es lo importante: poder sentirte querido.
Sin embargo, a partir de esta última frase suena la música y se escucha una voz en off, marcas que identifican al anunciante y que transmiten el mensaje, aspectos que desde luego está obligado a ofrecer un spot, pero que de alguna manera nos apartan de la credibilidad documental y nos devuelven al pacto de ficción que mantenemos con la publicidad.
Quizás hubiera sido interesante mantener ese tono sobrio del comienzo, con su cartel final, como el del principio de “Historias con alma”, donde se leyese la obra social que desarrolla La Caixa con los enfermos terminales, y nada más.
Aún así, pocas veces una frase, como la que abre este post, nos revela algo. Por eso permanecemos atentos.