Por sus voces vulgares.

No tan fino como el DRAE.

diciembre 27th, 2009 § 0
diciembre 25th, 2009 § 0
Como buen escéptico, aprecio con gusto cualquier manifestación nueva de nuestros amigos crédulos, que de todo tiene que haber. Gracias a sus cartas, amuletos, ritos y videncias consigo que mis dudas se despejen, y por un momento creo en algo: creo que la sugestión tendrá un límite, más allá de los xxx euros que cobren por servicio.
Pero vayamos a los textos, veamos qué nos dicen sus palabras.
He visto ya un par de carteles en el metro. El anunciante es una santería, milagrosa, y su registro me parece novedoso. En primer lugar, el diseño es más decente de lo habitual (incluyo ejemplo de lo habitual), pese a la reveladora banda, y bien podría ser, como pensé antes de bajar la mirada, un consultorio de sexología.

Más decente

Más habitual.
Sin embargo, son los titulares, y los cuerpo de texto, quienes de verdad cambian el tono. Ahora te buscan a ti, mujer, con pequeños problemas de pareja o trabajo (“un enfriamiento de la relación”); a ti, mujer profesional, porque esto no es sólo para gente sin formación, rompe ese tópico y acércate, te sentirás más segura (recuperarás, te valorarán); acércate porque nuestro mensaje siempre es positivo, cotidiano, y factible, no volamos alto (“Mi jefe se aprendió mi nombre”, “Los viernes vuelven a ser de los dos”), y, además, ponemos nombre y apellido (Sara Cruz, ama de casa; Esther San, con idiomas y máster) para que te sientas identificada y pactes con nosotros la misma credibilidad que con las películas basadas en casos reales.


Han elegido, por tanto, una línea más convencional, apartándose de aquello que venden, las solucines mágicas, escorándose hacia otros lugares, sí, manidos (como el de la confianza, siempre con año, desde 1997, que aporta más solera), pero que les igualan al resto de anuncios y, por ello, calman nuestro rechazo.
Pasar desapercibidos, confundirse con el resto, eso pretenden, como si no fuera nada extraño, sino una consulta más, tan útil como la del podólogo. Al fin y al cabo, ¿es que nunca lees el horóscopo del Telva?
diciembre 11th, 2009 § 0
Como siempre, es un placer entrar en La Buena Vida, pero no me he dado cuenta hasta que he salido, ¿de qué me sonaba a mí el nombre de esa editorial cuyos libros me ha enseñado Jesús* cuando yo me he interesado por sus marcapáginas?
Me suonava por Battiato, claro, y su Prospettiva Nevsky, una canción preciosa con esa mención al amor entre Nijinsky y Sergéi Diágilev, una historia que bien me gustaría leer.
La editorial es Nevsky Prospects, y está dedicada a la literatura rusa. Sus editores son también traductores para Impedimenta, otra pequeña editorial imprescindible.
De los libros hablaremos cuando nos leamos alguno, pero la primera felicitación llega por sus cubiertas tipográficas, tan identificables, por su buen manejo del grupo que han creado en Facebook (prometo hablar sobre el tema, nada baladí), pero, sobre todo, por el objetivo que se han marcado: descubrirnos una literatura con nombre, a la que ahora se sumarán también textos. Suerte.
*Conozco el nombre porque un día me lo dijo, y creo no equivocarme, no se piensen que él come en mi casa, aunque yo sí bebo en su librería.